...Y hoy te sentís fuera de vos, y el cielo se torna gris, pero mirás y ahora es naranja- Canela, el sol estaba allá, te das cuenta que estas nubes de lluvia te lo tapaban? Lo que falta es más tiempo-Es naranja, sí. Volás y descubrís. Redescubrís sus diversas aristas. Canela, que hable el corazón con razón, sin razón, qué más da siempre y cuando hable.
Bajame el cielo...también haría lo mismo, sí/ Bajemos el cielo juntos, o mejor, subamos a él.
Pero... ¿Dónde arranca el cielo?
Caminocaminovuelovuelosubo- ¡no sabía que podía volar!- miro hacia abajo, todo cada vez más pequeño. ¿Cuándo , dónde arranca el cielo? Insisto ¿Por qué tiene que haber un lugar? ¿Y si lo creamos? Hacemos un acá, sin más explicación que aquellas preguntas que lo originaron...
No lo sé Canela, quizás el cielo sea un simple anhelo, un por-venir que jamás llega pero que nos hace querer ser pájaros y sentirnos ingrávidos. Mirá si las estrellas en verdad están abajo y somos nosotros los que estamos arriba? Después de todo ¿quién determina el arribabajo?
-Hoy volé...
-Está bien, Canela.
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