lunes, marzo 31, 2014

agua

Venida del cielo, testigo y cómplice de las miradas húmedas, de los besos, también húmedos que curan cualquier tiempo sin vernos. Llora el cielo y no interesa. Tierra, pavimento, bañados en una fina y resbaladiza película - yo sólo pienso en bajar del colectivo y verte. La lluvia acompaña y significa, y así, entre gotas pequeñas, enormes, esporádicas y contínuas, aprendo a amarte cada lluvia más. Llora el cielo (y es de felicidad).

viernes, marzo 28, 2014


Abrí los ojos y lo sentí en todas partes.
Comprendí que no era algo pasajero.
Que lo mejor estaba (siempre) por venir.
Que la felicidad tenía su forma.
Su forma con la mía- más que una cosa junto a otra, una síntesis- día tras día, beso sobre beso, risa contra risa.
Vida (con él) siempre es amanecer.