miércoles, septiembre 19, 2012

Pliegues

Es curiosa la dimensión que toman los pliegues de las sábanas cuando uno se halla inmerso entre ellos. Visto desde lejos, no tan lejos, qué se yo, parado al lado de la cama previo a irte a dormir, por ejemplo, no parecen tan importantes. El colchón, enfundado en suavecitas telas me llama y acudo sin ejercer el menor esfuerzo (¡Qué lindo es dormir!).
 Noche, ¿madrugada?, sed. Clarea ¨Deben ser como las 5 y pico entonces¨)
Miro: un desierto algodón me rodea creando indescifrables formas al ritmo de mis movimientos aletargados. Me sonrío, sola, anochecida, y a medida que cambio de posición, trato de ¨ver¨ las sorpresas que me deparan los ahora-interesantemente-desconocidos-tejidos.

¡Quieta Canela! ¿No ves acaso? Ahí, sí sí, pegadito a tu ojo izquierdo. Tenés que forzar un poco la mirada hacia fuera de cuadro, no seas perezosa. ¿Los ves? Un túnel metido en otro túnel, metido en otro túnel y en otro y en otro, eso otro en el último allá a lo lejos, arriba, (¨Arriba, Canela, fijate: es el cielo¨)
Los túneles se pierden. Un tren entra por el primero de todos.
 Canela objeta: ¨Pasa bien por el primer hueco (¡Túnel se dice!) pero los demás se van achicando cada vez más...¨ 
¿A qué estación irá? ¿Podrá llegar? ¿Pueden hacerse más chiquitos los trenes que viajan por pliegues sabaniles? Madrugada, sed, cama.

viernes, marzo 02, 2012

Mientras miro una peli romántico-llorable

Vamos, jurar amor eterno, a pesar de ser conscientes de la inexorable finitud de nuestros cuerpos...

¡Con qué necesidad!

¿Romanticismo?
¿Negligencia a la que somos llevados por el corazón?

(flaco, no podés amar para siempre, ¡¡¿no ves que te vas a morir?!!)

Si uno ama, ama mucho, pero muere,
¿qué pasa luego? ¿sigue amando? ¿SEGUIMOS?

Acotación1: Me pregunto esto en la pausa forzada de la peli que pasan por canal de aire este deprimente domingo a la tarde. OSEA: Es domingo. Estoy sola, con mi alma, un alfajor triple, y Jennifer López...y también Ralph Fiennes.

Acotación2: ¿Por qué me planteo estas dudas-pseudofilosóficas-domingueriles frente a un aparato que no me las va a despejar?)


¿Por qué?
¿Por qué esa necesidad de persistir en todo, por qué no el ahora y ya?

¨Por el simple hecho de que el alma pide a gritos decirlo, jurarlo, pide que enloquezcamos de amor y de felicidad¨ (voz en off, en tono solemne con el que me autohablo, me autoexplico, entiéndase como salida de mí, dando cátedra)

Entonces,
¿por qué no hacerle caso?
¿Por qué callarlo y enfermar?
...

¿Por qué ya no me queda más alfajor?
La autovoz no responde cosas tan complicadas... por ahora.