martes, enero 04, 2011

Así.

¿Cómo hacés?

Quererte me cuesta nada.

Y es encontrarme en el desenfreno del día a día;
del hacer mucho o el hacer nada.
Y que cualquier cosa tuya baste para sacarme de esta vorágine interminable.

¿De dónde saliste, ladrón de sonrisas?

Y la lejanía, ¡tan complicadamente simple!
que se siente mitad viva y mitad muerta.

Dulce e intensa angustia.

Ese vertiginoso movimiento.
Vagar en confusos remolinos...

Y después vos. Tu mirada.
Y la ansiedad desaparece.

Y súbitamente todo está en orden.
Todo tan calmo En paz. Así.