Venida del cielo, testigo y cómplice de las miradas húmedas, de los besos, también húmedos que curan cualquier tiempo sin vernos.
Llora el cielo y no interesa.
Tierra, pavimento, bañados en una fina y resbaladiza película - yo sólo pienso en bajar del colectivo y verte.
La lluvia acompaña y significa,
y así, entre gotas pequeñas, enormes, esporádicas y contínuas, aprendo a amarte cada lluvia más.
Llora el cielo (y es de felicidad).
Felicidad? Yo se de eso! Gracias a vos.
ResponderEliminarAhora sabemos; lluvia(s). Buen presagio.
Te amo tanto.