lunes, febrero 15, 2016
Contarte, por ejemplo, que ante mis ojos los cables del alumbrado público lucían alineados, uno abajo del otro, espaciados de manera tal que, en cantidad y en disposición, se asemejaban a un pentagrama tosco.
Un pentagrama, sí.
Y ahora viene un pajarito, tan chiquito él; tan dulce su canto. Luego se posa otro más y así los pajaros-nota crean diversas melodías conforme se van moviendo por el pentagrama; y uno es clave de Sol, o Do (ya no recuerdo),y otro pelea su lugar de Fa sostenido... de corchea o semicorchea (si tiene colita muy larga,tal cual, Canela).
Ya no recuerdo en qué momento dejé de ver animales y todo se tornó canción. Lo electrizante esa mañana fue el sonido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Por muchos más viajes, pájaros, soles, lluvias, notas, todo...
ResponderEliminarA quién más sino a vos
A quién más :)
ResponderEliminar