y es ese aire fresco, como de chiquito riendo, de mi perra mirando atenta, el viento tenue que me acaricia las mejillas y me dice que el mar está siempre esperándome, que retorna, continua y eternamente a las costas en busca de mi persona, incansablemente, sólo como él sabe.
y desde el río turbio lo sueño,
y desde acá lo siento cerca, siempre-por-aparecer, a la vuelta de cualquier esquina, azul, gris, marrón, de mil formas, majestuoso.
han pasado apenas dos semanas y ya te extraño
No hay comentarios:
Publicar un comentario