Hace unos días me di cuenta que
Una y otra vez volvés a mi
En las situaciones más inesperadas,
en cosas insignificantes. Volvés.
Como una sombra. No acechante.No.
Como una caricia, cálida.
Un dolor dulce. Raro.
Una mueca de tristeza y luego, felicidad.
Un vacío en el pecho, con sonrisa.
Una falta momentánea aunque eterna. Un nudo en la garganta.
Pensamiento evanescente. Pausa en lo cotidiano y ganas de llorar, que se esfuman en segundos.
No hay nada que hacer. Vuelvo al monitor. No, ya no estás acá.
uf, que genialidad.
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